sábado 3 de noviembre de 2007

VI. Los Enamorados


El Marqués despierta. Entra su esposa que recorre las cortinas; la luz matutina disipa la oscuridad. Esta es la primera mañana que pasan juntos, después de su boda del día anterior. Ella prende un incienso, se desnuda y se mete entre las sábanas. El Marqués extraña a su madre cuando entraba en las mañanas con el desayuno en una charola que dejaba a un lado de la cama. La voz de su esposa lo saca de su recuerdo: “te amaré como nadie lo ha hecho”, susurra la nueva marquesa. Él piensa que ninguna otra mujer lo amará como su madre lo ha hecho; pero entre las piernas tibias de su esposa, empieza a dudarlo.